Dra. Zoila Coloma
Explorando las fronteras de la Ciencia Veterinaria: Perspectivas sobre la especialización en micotoxinas

Inspiradora trayectoria de la Dra. Zoila Coloma, cuya pasión por la investigación y el servicio la ha llevado a brindar soluciones innovadoras en el campo de la seguridad alimentaria y la salud animal.

La Dra. Coloma es médico veterinario con una sólida formación y experiencia profesional en el sector agropecuario. Obtuvo su título de Médico Veterinario de la Universidad Alas Peruanas en Perú y, posteriormente, continuó su educación con estudios de postgrado en Sanidad Avícola en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Perú y una Maestría en Medicina Veterinaria, especializándose en micotoxinas en la Universidad Federal de Santa María en Brasil donde también fue becaria del Laboratorio de Análisis Micotoxicológico de la UFSM.

Actualmente, ejerce como profesora de Microbiología Veterinaria en la Escuela Profesional de Medicina Veterinaria de la Universidad Ricardo Palma en Perú y también es profesora de Tecnología e Higiene de los Alimentos en la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Perú. Asimismo, a través de su empresa ZC Consulting brinda servicios de consultoría en Micotoxinas, usos de aditivos y en procesos productivos avícolas.

Su experiencia y conocimientos se reflejan en la publicación de artículos en revistas científicas y técnicas centrados en el campo de las micotoxinas, lo que pone de relieve su compromiso con la investigación y la difusión del conocimiento en este campo específico de la medicina veterinaria.

Dra. Coloma, ¿qué la inspiró a convertirse en médico veterinario y especializarse en el campo de las micotoxinas?

Mi interés por la Medicina Veterinaria surgió inicialmente por el cariño por los animales y la naturaleza. Después, cuando ya decidí estudiar Medicina Veterinaria, exploré cuáles eran las ramas de la profesión y en la universidad ese abanico de posibilidades se abrió muchísimo más.

En la universidad decidí que quería ser investigadora y cuando me licencié me enfoqué en las micotoxinas al ver que todavía teníamos un vacío de conocimientos sobre el tema en Perú.

Así, poco a poco me fui especializando, buscando a los mejores en el área y aquí me tienes brindando mis servicios a través de la empresa ZC Consulting.

¿Podría contarnos sobre sus primeros pasos en la profesión veterinaria?

Siempre he tenido la suerte de llegar a lugares donde he podido aprender bastante. Me he rodeado de personas que saben mucho más que yo y que tenían la disposición de enseñarme.

Uno de los primeros lugares a los que llegué el laboratorio Bioservice acá en Perú donde se trabaja mucho en el diagnóstico y toma de muestras, incluyendo análisis con diferentes metodologías.

Me di cuenta de que el análisis laboratorial es muy importante para poder respaldar y hacer un adecuado diagnóstico de campo.

Posteriormente, pasé a trabajar en granjas avícolas donde estuve más en contacto con la parte productiva y con los productores, lo que me permitió conocer mejor su perspectiva y los procesos que se llevan a cabo, como la recepción y procesamiento de insumos, y la evaluación de los parámetros productivos en el campo.

¿Quiénes han sido sus referentes o mentores en su carrera profesional hasta ahora?

Como decía, he tenido la bendición de siempre rodearme de personas muy preparadas, muy capacitadas y que, además de ser grandes profesionales, son personas que les gusta enseñar todo lo que saben.

Entre mis principales mentores considero que está la Dra. Ysabel Koga, la dueña del Laboratorio Bioservice.

La Dra. Ysabel Koga es una investigadora de renombre mundial, ha recibido muchos premios y es una gran persona. Ella me ha guiado mucho en la profesión, especialmente en la faceta como investigadora.

Posteriormente, en Brasil, el Dr. Carlos Augusto Mallmann ha influido mucho en mi formación y carrera profesional, al igual que el Dr. Paulo Dilkin, que me han brindado su apoyo y consejo.

Con su metodología de trabajo, me han ayudado bastante, sumado al respeto y la constancia que me fueron inculcados por mis padres y hermanos.

El equipo humano de cada uno de los lugares por donde he pasado ha contribuido a mi formación profesional.

¿Qué es lo que más disfruta de su trabajo como médico veterinario y como profesora universitaria?

La Medicina Veterinaria es una carrera muy hermosa.

Me gusta poder estar en contacto con las personas, conocer de cerca cuáles son sus dificultades y brindarles opciones para solucionar sus problemas.

En cuanto a mi faceta de profesora, me encanta estar en contacto con los estudiantes. Me pongo en la posición de una madre y pienso qué esperaría de una profesora.

Que sea exigente y que saque todo su potencial, pero siempre en un ambiente de respeto. Eso es lo que yo inculco a mis estudiantes.

Me gusta conversar con los jóvenes, tienen ideas sumamente novedosas y siempre hay un intercambio de conocimientos, ellos aprenden de mí y yo de ellos.

¿Cuál ha sido su mayor desafío hasta el momento en su carrera profesional y cómo lo superó?

Los desafíos se presentan constantemente.

Creo que llegar a acuerdos en ideas es el desafío más importante en toda profesión, no solamente la Medicina Veterinaria. Los acuerdos con los jefes, con los pares y con los clientes.

En ZC Consulting, por ejemplo, trabajo con un grupo humano que son especialistas en diferentes áreas.

Cuando hacemos planteamientos a un cliente tenemos que ponernos de acuerdo y debemos hacernos entender, explicando cuáles son las mejoras y beneficios que se pretenden obtener.

Esos desafíos constantes los vamos superando a cada momento y es parte justamente de la vida. Superarlos hace más interesante todo el proceso.

Enfocándonos más en las micotoxinas, ¿podría explicarnos qué son las micotoxinas emergentes y enmascaradas y por qué son tan importantes en la agricultura y en la salud animal?

Generalmente, cuando hablamos de micotoxinas, que son metabolitos tóxicos producidos por los hongos filamentosos, siempre mencionamos las micotoxinas más prevalentes:

  • Aflatoxinas
  • Fumonisinas
  • Tricotecenos
  • Zearalenona
  • Ocratoxina
  • Alcaloides del ergot

Sin embargo, también existen las micotoxinas enmascaradas que son metabolitos derivados de las micotoxinas prevalentes por reacciones biológicas-químicas que se dan en el organismo del animal o en la misma planta o durante el procesado de los piensos.

Por ejemplo, el deoxinivalenol (DON) se une a un complejo glucosado, generando DON-3G.

Frente a estas micotoxinas enmascaradas aún estamos desarrollando metodologías de análisis.

Si el animal consume una micotoxina enmascarada, al momento de ser metabolizada se puede desdoblar generándose nuevamente la micotoxina original.

Existe, por tanto, un riesgo porque no sabemos en qué momento puede suceder y ni el efecto que puede tener.

En cuanto a las micotoxinas emergentes, son micotoxinas que no se determinan de manera rutinaria.

Por ejemplo, las metodologías de análisis de la beauvericina y las enniatinas tampoco estaban estandarizadas para su uso rutinario en los laboratorios.

Al igual que no había metodologías estandarizadas para determinar su presencia, tampoco existe una legislación, por lo que no sabemos cuáles son los límites máximos tolerables y se vienen realizando estudios para evaluar sus efectos con diferentes niveles de contaminación.

¿Cómo afecta la multicontaminación, o la presencia simultánea de varias micotoxinas, a la producción animal y a la seguridad alimentaria?

Los hongos micotoxigénicos pueden producir varias micotoxinas.

Por ejemplo, los hongos de género Fusarium producen fumonisinas, tricotecenos (como deoxinivalenol, toxinas T-2 y HT-2, y diacetoxiscirpenol) y zearalenona. Así, el hongo en el momento de producir micotoxinas, produce varias, no solamente una.

Si tenemos un insumo que está contaminado, podemos tener casi la certeza de que está contaminado con más de una micotoxina, lo que aumenta los riegos.

Sabiendo el efecto dañino de una micotoxina, tenemos que sumarle el efecto dañino de las otras que también pueden estar presentes, ya que sus efectos combinados afectarán al animal, no solo desde el punto de vista fisiológico, sino también a nivel de sus parámetros productivos.

Por otro lado, si el animal consume alguna micotoxina, la puede metabolizar, pudiendo transferirse los metabolitos a sus subproductos, como por ejemplo la leche o el huevo, llegando a nosotros, los consumidores finales, lo que supone un riesgo adicional desde el punto de vista de la seguridad alimentaria.

Otro tema importante cuando hablamos de multicontaminación es el Cambio Climático.

El Cambio Climático se está dando a nivel mundial, no solamente en los países de Latinoamérica.

Está provocando que ya no sepamos cuándo podemos esperar encontrar las micotoxinas prevalentes que se suelen detectar en determinadas épocas del año.

Así la prevalencia se mantiene de manera más constante a lo largo del año, a lo que se suman las micotoxinas emergentes y enmascaradas.

Todo ello va aumentando los riesgos para la salud de los animales y también la de los consumidores finales, que somos nosotros.

Considerando su experiencia, ¿cuál es el efecto o impacto más significativo que tienen las micotoxinas en la avicultura?

Cuando hablamos de avicultura, estamos hablando de producción de proteína para consumo humano.

El productor y el empresario, al empezar el proceso productivo, obviamente buscan ganar dinero.

Ante la exposición a micotoxinas, los parámetros productivos de los animales se alteran mucho, viéndose afectado el consumo de alimento, la ganancia de peso, la conversión alimenticia y los kg/m2 producidos.

Por otro lado, las micotoxinas afectan mucho la capacidad de respuesta inmunitaria de los animales, haciendo que sean muy susceptibles a cualquier proceso infeccioso.

La afectación de la respuesta inmunitaria y los parámetros productivos tienen repercusiones económicas.

Por ello, lo que siempre sugiero a los clientes o a las personas que van a mis conferencias es que evalúen sus costos de producción.

Deben evaluar el impacto de tener problemas con las micotoxinas en comparación con no tenerlos o haberlos gestionado adecuadamente. Se darán cuenta de que hay una gran diferencia a nivel financiero.

¿Cuáles serían las medidas de prevención más efectivas que los productores pueden implementar para proteger a sus animales de los riesgos de micotoxicosis?

El uso de aditivos antimicotoxinas es necesario, pero siempre respaldado de un análisis de los insumos, sabiendo con qué estamos trabajando y a que niveles se encuentran las micotoxinas.

Se debe utilizar un aditivo antimicotoxinas:

  • Que sea de efectividad comprobada
  • Que no haga daño al animal
  • Que sea adecuado frente a las micotoxinas presentes en los insumos
  • No requiera ser añadido en grandes volúmenes al pienso, ya que hay que tener en cuenta los costos

Otro aspecto importante es el control de los insumos, realizando una toma de muestras adecuada, enviándolas al laboratorio para tener un registro de los niveles de micotoxinas presentes.

Nosotros evaluamos a nuestros proveedores para saber en qué épocas del año es mejor comprarles y cuándo tener estos controles.

Por ejemplo, separar el maíz, utilizando una mesa densimétrica y evaluando el porcentaje de granos partidos y el porcentaje de polvo que pueda venir en los insumos, y controlando y parametrando cada una de estas variables.

En sus investigaciones ha estudiado la prevalencia y los niveles de micotoxinas en diferentes materias primas. ¿Por qué es importante monitorizar estas materias primas y cómo pueden los productores acceder a esta información para aplicarla a sus granjas?

A la hora de realizar un monitoreo, debemos hacer un buen muestreo.

El muestreo inadecuado puede generar más de un 85% de error de los resultados.

En caso de dudas sobre el procedimiento de muestreo adecuado, consulten a los proveedores o a los laboratorios que van a evaluar la muestra. Deberían realizar una capacitación para aprender a realizar un muestreo adecuado y llevar un control de los proveedores.

Sepan cuáles son los mejores proveedores y recuerden que el insumo normalmente llega con un certificado de análisis cuando sale del puerto del proveedor, pero cuando llega a su destino, los niveles de micotoxinas pueden haber variado mucho porque el hongo sigue produciendo la toxina. Por ello, es recomendable hacer un muestreo y tener un historial a su recepción en el puerto, en la granja o en la planta de procesamiento.

De esta forma, tendrán un estudio epidemiológico y sabrán qué micotoxinas están presentes, a que niveles y en qué época del año, así como qué aditivo es más recomendable utilizar.

Existen varias metodologías que pueden utilizar los productores en sus granjas para evaluar la contaminación por micotoxinas, por ejemplo, los kits rápidos.

Por ejemplo, si notan que el maíz ha venido con un porcentaje muy alto de grano partidos, deberán monitorearlos periódicamente.

La persona que recepciona el maíz también tiene que estar capacitada para poder decidir, si las condiciones lo requieren, aunque no esté programado el monitoreo, se realice para disminuir los riesgos de micotoxicosis en las granjas.

¿Qué nos puede contar sobre sus trabajos de investigación más recientes sobre micotoxinas? ¿Alguna primicia que nos pueda compartir?

Desde hace bastante tiempo estamos viendo que las micotoxinas afectan a la pigmentación en las aves y a la pigmentación de la yema de huevo.

Hay mercados que piden una pigmentación mayor y otros que piden una pigmentación menor.

Las micotoxinas producen daños en el epitelio gastrointestinal de las aves, impidiendo la absorción de los nutrientes y pigmentos que se utilizan en la dieta casi al final de la campaña.

Ahora estamos realizando la evaluación histopatológica para ver cuál es el efecto en las aves, cómo cambia la absorción de nutrientes y pigmentos, y cómo se ve reflejado en las aves y sus parámetros productivos.

El mercado a veces castiga en precio cuando no se alcanza la pigmentación adecuada, lo que se debería incluir también en el cálculo de los costos.

Esta es una de las últimas evaluaciones que estamos realizando. Todavía no tenemos los resultados, pero esperamos poder sacarlos en breve.

Finalmente, antes de despedirla, ¿qué consejos daría a aquellos que están interesados en seguir una carrera en medicina veterinaria e incluso especializarse en el tema de las micotoxinas?

Entiendan que la Medicina Veterinaria es todo un mundo de posibilidades. Es una carrera muy noble y bonita que les puede llenar de muchas satisfacciones.

Si se van a especializar en el campo de micotoxinas, deben dominar la inmunología y la nutrición. Deben ser capaces de relacionar la nutrición con las micotoxicosis, debiendo coordinarse el sanitarista médico veterinario con el nutricionista.

Deben tener conocimientos para llegar a los acuerdos, hacer sugerencias adecuadas y oportunas, siempre desde el respeto.

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