Fumonisinas
¿Conocemos los riesgos?

Las Fumonisinas son un riesgo significativo para la salud animal y humana. ¿Dónde se encuentran y cuáles son sus efectos tóxicos?

Nemanja Todorović, Marko Vasiljević, Jog Raj, Hunor Farkaš, y Zdenka Jakovčević

PATENT CO,. Mišićevo, Serbia

Las Fumonisinas son un riesgo significativo para la salud de los animales y también para los seres humanos

Las Fumonisinas son toxinas de origen natural producidas por varias especies de hongos Fusarium (mohos), siendo el Fusarium moniloforme reconocido como el mayor productor de esta micotoxina. Otras especies como F. proliferatum, F. nygamai, F. anthophilum, F. dlamini y F. napiforme, son también productoras de esta micotoxina.

HAY 6 TIPOS DE FUMONISINAS: B1, B2, B3, B4, A1 y A2

Sólo las Fumonisinas B1 (FB1), B2 (FB2) y B3 (FB3) son toxicológicamente significativas mientras que la más predominante es la FB1, correspondiente al 70% de las Fumonisinas en comparación con otras micotoxinas. Las Fumonisinas son altamente solubles y tienen una mayor capacidad para propagarse, contaminando fácilmente el agua y los piensos. La Fumonisina B1 está clasificada por el IARC (International Agency for Research on Cancer) como carcinogénico potencial (clase 2B) en humanos y ha sido relacionada con la intoxicación aguda en animales de granja (caballos y cerdos), incluyendo hepatotoxicidad y nefrotoxicidad.

Materias primas afectadas

La Fumonisina B1 y B2 se puede encontrar como un contaminante natural en los cereales, especialmente el maíz y el trigo, por lo general en concentraciones que inducen a intoxicaciones subclínicas en diferentes especies.

Los hongos del género Fusarium se llaman a menudo “hongos de campo”. Los daños de los insectos, las condiciones climáticas adversas con temperaturas entre 15°C y 25°C, un contenido de humedad del sustrato por encima del 20% o la actividad del agua superior a 0,88, favorecen la producción de Fumonisina.

Fusariosis del maíz

Los hongos del género Fusarium están muy extendidos en todo el mundo y son la causa de enfermedades económicamente significativas en cultivos, llamadas FUSARIOSIS. En el caso de los granos de maíz, trigo, esta enfermedad puede causar reducciones de rendimiento de hasta el 70%.

Encuesta de micotoxinas 2018 

Las Fumonisinas se encuentran en todo el mundo. Los recientes estudios de micotoxinas que PATENT CO. ha realizado tanto en 2018 y 2019 con muestras de maíces procedentes de todo el mundo, demostraron que la principal contaminación encontrada fue de Fumonisinas. Las Fumonisinas estuvieron presentes en la mayoría de las muestras (78%) con una media de 668 ppb y un total del 95% de las muestras de maíz se encontraron contaminadas con una o más micotoxinas.

Encuesta de micotoxinas 2019 

El análisis de micotoxinas de las muestras de maíces procedentes de varios continentes durante el 2019, mostró que el 92% de las mismas estaban contaminadas con una o más micotoxinas.

Se detectaron Fumonisinas en el 82 % de las muestras, DON en el 27%, AFB1 en el 9%, T-2/HT-2 en el 12% y ZON en el 17 % de todas muestras examinadas.

Estos resultados demuestran que las Fumonisinas, los Tricotecenos tipo B y Zearalenona, fueron las micotoxinas predominantes en las muestras de maíz obtenidas de la cosecha de 2019 en las diferentes regiones del mundo.

Patogénesis 

Los efectos tóxicos de las Fumonisinas son esencialmente el resultado de la inhibición de la síntesis de esfingolípidos (lipoproteína como la esfinganina y la esfingosina), que controlan la comunicación celular. Las Fumonisinas son estructuralmente similares a la esfingosina, que forma una parte primaria de los esfingolípidos, una clase de lípidos de membrana celular que incluyen esfingomielina, un fosfolípido importante. Las Fumonisinas inhiben la esfinganina (esfingosina) N-acilatransferasa (ceramida sintasa), una enzima clave en el metabolismo de los lípidos, lo que resulta en la interrupción de esta vía.

Esta inhibición enzimática por Fumonisina produce una interrupción del metabolismo esfingolípido, resultando en un aumento de la esfinganina y la esfingosina, junto con una disminución de esfingolípidos complejos en el suero y los tejidos de los animales, el cual es comúnmente aceptado como el mecanismo de acción para la toxicidad de la Fumonisina en la mayoría de las especies (Geof W. Smith, 2018).

La alteración de la relación esfinganinaesfingosina (relación Sa/So) se utiliza como un biomarcador sensible de la exposición a Fumonisinas.

Toxicidad de la Fumonisina en animales

Los signos clínicos asociados con la toxicidad de la Fumonisina, variarán significativamente entre las especies, dependiendo del órgano diana. Los niveles seguros de Fumonisina en los piensos son variables dependiendo de la especie animal.

LAS FUMONISINAS SON INMUNOSUPRESORAS SEVERAS A CONCENTRACIONES MUY BAJAS

Los síntomas típicos inducidos por micotoxinas, generalmente están correlacionados con intoxicaciones agudas, sin embargo, otro hecho importante es la capacidad de Fumonisina para afectar la respuesta inmune de muchas maneras. Después de la ingesta oral de cantidades bajas de esta micotoxina, la capa de células epiteliales gastro-intestinales se expondrá primero. Las Fumonisinas alteran los diferentes mecanismos de defensa intestinal incluyendo la integridad epitelial, proliferación celular y la producción de citoquinas. Dado que el tracto intestinal es una entrada importante a muchos patógenos entéricos y toxinas, la exposición a micotoxinas puede resultar en una mayor susceptibilidad a las infecciones entéricas en animales.

Caballos – extremadamente sensibles

La Fumonisina puede ser extremadamente peligrosa para los caballos. Cuando está presente en maíz u otros granos, la Fumonisina puede resultar en intoxicación o leucoencefalomalcia, también llamada enfermedad del maíz mohoso. El síndrome es una enfermedad tóxica del sistema nervioso central, caracterizada clínicamente por signos neurológicos de comienzo agudo, debidos a necrosis licuefactiva de la sustancia blanca cerebrocortical. Los équidos son las únicas especies en las que las Fumonisinas inducen esta lesión.

Los síntomas comunes son desorientación, caminar sin rumbo, vueltas, comportamiento trastornado, cólicos, presión contra objetos sólidos, ceguera y muerte.

Los fabricantes de piensos para caballos que contengan maíz, deben considerar la posibilidad de realizar pruebas suficientes para determinar la presencia de Fumonisinas y así garantizar que estos piensos son seguros para los caballos.

Porcino

Numerosos estudios mostraron que la toxicidad aguda de las Fumonisinas en cerdos, esta relacionada con el edema pulmonar, el cual ocurre generalmente entre 3 y 5 días después del consumo de pienso contaminado.

Porcinos intoxicados crónicamente con FB1 y FB2, incluso a dosis bajas, muestran síntomas clínicos inespecíficos como reducción del consumo diario de alimentos y ganancia de peso, deficiente tasa de conversion y disminución en la calidad de la canal, asociado con lesiones hepaticas, en general los animales presentan una apariencia enfermiza.

Durante la necropsia de los cerdos intoxicados con altas dosis de Fumonisinas, se puede encontrar un extenso edema pulmonar que con frecuencia evoluciona en hidrotórax. Los pulmones afectados no colapsan cuando se retiran del pecho y se observa un aumento de tamaño con bordes redondeados.

Aves

Aunque las aves presentan una relativa resistencia a la Fumonisina B1, estas pueden tener varios efectos negativos que se pueden resumir de la siguiente manera:

Los efectos mas importantes de la inmunosupresión generada por las Fumonisinas en las aves son:

  • Reducción del peso del timo
  • Reducción en la inmunidad contra la enfermedad de Newcastle
  • Disminución del número de macrófagos
  • Disminución de la capacidad fagocítica de los macrófagos, lo que provoca una mayor susceptibilidad a las infecciones bacterianas
  • Disminución del total de recuentos de glóbulos blancos
  • Adelgazamiento cortical difuso, atrofia folicular leve de la Bursa y agotamiento leve de linfocitos esplénicos
  • Disminución de la respuesta de los linfocitos a la infección por Salmonella gallinarum

Rumiantes

Los rumiantes se consideran menos sensibles que los caballos y cerdos.

Las lesiones severas e histopatológicas, así como los cambios en las enzimas séricas y la bioquímica, indican un deterioro del hígado y posiblemente de la función renal. Aunque la Fumonisina es mal absorbida y metabolizada por el ganado, induce alteraciones en el tracto gastrointestinal.

La motilidad del rumen puede ralentizarse, lo que resulta en una mayor exposición del epitelio intestinal a la Fumonisina y otras micotoxinas.

PÉRDIDAS INVISIBLES – EFECTOS SUBCLÍNICOS

Los cuadros agudos de micotoxicosis son raros escenarios en la producción ganadera moderna. Sin embargo, las dosis bajas de micotoxinas, que a menudo no se detectan, son responsables de una menor eficiencia de la producción y de una mayor susceptibilidad a enfermedades infecciosas.

No obstante, un escenario más común es encontrar micotoxinas en niveles bajos que interactúan con otros factores estresantes, conduciendo a pérdidas subclínicas en el rendimiento, aumentos en la incidencia de la enfermedad y disminución del rendimiento reproductivo. Para los ganaderos, estas pérdidas subclínicas son de mayor importancia económica que las pérdidas por efectos agudos, pero de nuevo, son aún más difíciles de diagnosticar.

Los Mohos

Crecen en una variedad de diferentes cultivos y alimentos, incluyendo cereales, frutos secos, especias, manzanas y granos de café, a menudo en condiciones cálidas y húmedas.

Según la FAO, al menos el 25% de los cultivos alimentarios del mundo, están contaminados con micotoxinas, en un momento en que la producción de productos agrícolas apenas mantiene el aumento de la población.



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