Irene Teixido Doctoranda y profesora ayudante en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, Universidad de Lleida La dieta de los animales incluye una combinación de piensos diseñados no solo para cubrir sus requerimientos nutricionales al menor coste posible, sino también para garantizar su salud, bienestar y rendimiento productivo. Los cereales son uno de los ingredientes más comunes en la formulación de piensos, ya que proporcionan la mayor parte de los nutrientes esenciales para el ganado. ⇰ Entre los cereales más utilizados en la industria de piensos se encuentran el maíz, el trigo, la cebada, el sorgo y la avena1. Tradicionalmente utilizada para la alimentación animal, aunque su consumo humano ha aumentado considerablemente en los últimos años debido a sus destacadas propiedades nutricionales y multifuncionales2. La avena es susceptible a la contaminación por diversas especies de hongos, tanto en el campo como en el almacenamiento postcosecha. PRINCIPALES HONGOS Y MICOTOXINAS EN LA AVENA Fusarium Fusarium es el moho más común en la avena y es responsable de la enfermedad conocida como “Fusarium Head Blight”. Las micotoxinas de Fusarium más relevantes en la avena incluyen: Entre los tricotecenos tipo A destacan las toxinas T-2, HT-2 y el diacetoxiscirpenol (DAS). Entre los tricotecenos tipo B se encuentran el deoxinivalenol (DON) y el nivalenol (NIV). Además, algunas formas glucosiladas, como DON-3- glucósido (DON-3-G) y T-2-glucósido, pueden estar presentes5,6,7,8. En estudios realizados en Suecia, Finlandia, Polonia, Noruega, Canadá y España, se ha observado una mayor contaminación por DON y sus derivados (15-acetilDON, 3-acetilDON y DON-3-G), ZEN, NIV y fumonisina B1 (FB1)7,9,10,11,12,13. Por otro lado, en países como Reino Unido, Irlanda, República Checa y Suiza, predominan los tricotecenos tipo A y sus formas glicosiladas, debido a la variabilidad en las especies de Fusarium presentes en cada región5,6,14,15. Asimismo, en la avena pueden detectarse micotoxinas emergentes de Fusarium, como enniatinas, beauvericina, ácido fusárico y fusarenon-X. ⇰ En estudios realizados en la Checa, Suecia e Irlanda, se ha identificado una presencia significativa de beauvericina y enniatina B, correlacionada con altos niveles de NIV5,10,14. Alternaria Las micotoxinas de Alternaria han sido menos estudiadas, pero también se han encontrado en la avena y pueden representar un riesgo para la salud. Entre ellas destacan16: Se ha observado que el contenido de AOH en la avena es superior al de otros cereales como el trigo y la cebada. Asimismo, el contenido de TEN es elevado en la avena, similar al del trigo, y su combinación con TeA es frecuente. Penicillium y Aspergillus Las micotoxinas de Penicillium y Aspergillus suelen aparecer en la avena tras la cosecha. Penicillium produce principalmente ocratoxinas, como la ocratoxina A (OTA) y la ocratoxina B (OTB), mientras que Aspergillus también puede generar ocratoxinas, aunque es más conocido por la producción de aflatoxinas. La esterigmatocistina, una micotoxina emergente producida por Aspergillus, se ha detectado ocasionalmente en la avena, aunque con baja frecuencia5. Tabla 1. Incidencia, valor máximo y país de detección de diferentes micotoxinas de Fusarium, Alternaria, Penicillium y Aspergillus en muestras de piensos o materias primas analizadas en distintos estudios europeos. ND: no disponible. DON: deoxinivalenol; ZEN: zearalenona; OTA: ocratoxina A; AOH: alternariol; AME: metil éter de alternariol; TEN: tentoxina; TeA: ácido tenuazónico; OTB: ocratoxina B; DAS: diacetoxiscirpenol. REGULACIÓN DE MICOTOXINAS EN LA ALIMENTACIÓN ANIMAL Los límites y recomendaciones para las micotoxinas en piensos están establecidos en diversas directivas y recomendaciones de la Unión Europea (UE): Este incluye un límite máximo para la aflatoxina B1 (AFB1) en estos productos20. En la legislación de la UE, solo es obligatorio cumplir con los límites establecidos para la AFB1, mientras que los niveles de DON, ZEN, OTA, toxinas T-2 y HT-2, y la suma de FB1 y la fumonisina B2 (FB2) se consideran recomendaciones. IMPACTO DE LAS MICOTOXINAS EN LA PRODUCCIÓN ANIMAL Las micotoxinas de Fusarium y Alternaria son las más comunes en la avena, por lo que pueden estar presentes en los productos de alimentación animal elaborados con este cereal, afectando a la salud y el rendimiento del ganado. Micotoxinas de Fusarium Tricotecenos tipo A Los tricotecenos tipo A, como la toxina T-2 y HT-2, son altamente tóxicos para los animales. La toxina T-2, en particular, ocasiona: Además, puede causar inmunosupresión, aumentando la susceptibilidad a infecciones, y puede afectar a la producción de leche en vacas. La toxina HT-2, aunque algo menos tóxica, también interfiere con la síntesis de proteínas y afecta a la función inmunitaria y al crecimiento de los animales, lo que puede disminuir la eficiencia productiva24. Tricotecenos tipo B El DON y el NIV son los principales tricotecenos tipo B. El DON, conocido como “vomitoxina”: El NIV, aunque menos tóxico que el DON, también reduce el crecimiento en cerdos y aves, y altera la función intestinal, lo que incrementa el riesgo de infecciones y otros problemas digestivos24. ZEN La ZEN es una micotoxina con actividad estrogénica que puede provocar trastornos reproductivos en animales, especialmente en cerdos. Su toxicidad se debe a su capacidad de unirse a los receptores de estrógenos, generando efectos endocrinos, inmunotóxicos y carcinogénicos. En hembras ocasiona: En machos: También se han descrito problemas reproductivos en bovinos y peces, donde reduce la fertilidad, afecta el crecimiento y puede acumularse en el músculo25,26. Fumonisinas Las fumonisinas, especialmente la FB1, interfieren en el metabolismo de los esfingolípidos, causando: Micotoxinas de Alternaria Estas micotoxinas presentan efectos genotóxicos, mutagénicos y carcinogénicos en humanos y animales28. ⇰ La exposición prolongada puede aumentar el riesgo de enfermedades crónicas y afectar la integridad del ADN. El TeA es un potente inhibidor de la síntesis de proteínas y se considera más tóxico que AOH y AME. Aunque su toxicidad en mamíferos es relativamente baja, la TEN es una toxina que afecta el desarrollo de los cloroplastos en las plantas. Micotoxinas emergentes Las micotoxinas emergentes detectadas recientemente en la avena, como el NIV, el DAS, las enniatinas, la beauvericina, el ácido fusárico, el fusarenon-X y la esterigmatocistina, pueden generar diversos efectos adversos en la salud animal. MÉTODOS DE ANÁLISIS DE LAS MICOTOXINAS EN AVENA El análisis de micotoxinas en avena es esencial para garantizar la seguridad alimentaria y el cumplimiento de las regulaciones vigentes. Métodos de cribado Estos métodos permiten una detección rápida y preliminar de micotoxinas en avena. Son utilizados para evaluar grandes volúmenes de muestras y proporcionar resultados rápidos, aunque con menor precisión que los métodos cromatográficos. Estos incluyen1,32: Se aplica para la detección de micotoxinas como DON, ZEN y OTA. Sin embargo, puede presentar interferencias con la matriz de la muestra, lo que afecta la precisión del resultado. Son una tecnología emergente con potencial para mejorar la rapidez y especificidad del análisis, aunque requieren una validación más extensa antes de su uso rutinario. Funcionan mediante la captación de micotoxinas en una muestra, generando una señal visual (como una línea de color) en una tira reactiva. Aunque son rápidos y fáciles de usar, su sensibilidad y precisión pueden ser inferiores a las de métodos más avanzados, por lo que generalmente se utilizan para cribado inicial. Métodos cromatográficos Estos métodos ofrecen una mayor precisión y especificidad en la detección de micotoxinas, aunque requieren equipos especializados y mayor tiempo de análisis1,32. Se emplea con detectores UV, de fluorescencia (FLD) o acoplada a espectrometría de masas (MS), permitiendo la detección simultánea de múltiples micotoxinas. Su principal ventaja es la precisión y sensibilidad en la detección. Aunque ofrece gran sensibilidad, su aplicación es más limitada debido a la complejidad del procedimiento analítico. Métodos no invasivos Actualmente, se están explorando nuevas técnicas para la detección de micotoxinas en avena sin necesidad de preparación destructiva de la muestra33,34,35,36. Un ejemplo de ello es la espectroscopía de infrarrojo cercano (NIR). Esta técnica permite la detección de micotoxinas de forma rápida y sin destrucción de la muestra, lo que las hace ideales para el análisis en tiempo real. Sin embargo, requiere calibraciones específicas y puede verse afectada por la variabilidad de la matriz, lo que limita su aplicabilidad en algunos casos. CONCLUSIÓN El monitoreo y control de micotoxinas de Fusarium y Alternaria en la avena destinada a la alimentación animal es fundamental, ya que su presencia puede afectar la salud y el rendimiento del ganado. La elección del método de análisis depende de factores como el tipo de micotoxina, la sensibilidad requerida y la infraestructura disponible. Mientras que los métodos de cribado, como ELISA, los dispositivos de flujo lateral y los biosensores, permiten una detección rápida y preliminar, las técnicas cromatográficas siguen siendo la referencia por su precisión y capacidad de detectar múltiples micotoxinas. El desarrollo de nuevas tecnologías, como biosensores avanzados y técnicas espectroscópicas, abre nuevas posibilidades para mejorar la rapidez y accesibilidad de los análisis. BIBLIOGRAFÍA 1. C. S. Pereira, S. C. Cunha, and J. O. Fernandes, “Prevalent mycotoxins in animal feed: Occurrence and analytical methods,” Toxins, vol. 11, no. 5, p. 290, 2019. DOI:10.3390/toxins11050290.
La avena (Avena sativa L.) es un cultivo de gran relevancia, especialmente en países del hemisferio norte.
Estos hongos pueden dañar la estructura del grano, reduciendo su calidad y rendimiento.
Además, muchas de estas especies fúngicas pueden producir metabolitos secundarios tóxicos, conocidos como micotoxinas, que representan un riesgo para la salud animal y humana3.
La producción de sus micotoxinas está fuertemente influenciada por las condiciones climáticas y, por lo tanto, varía según la región de cultivo4.
Zearalenona (ZEN)
Fumonisinas (principalmente la B1)
Tricotecenos tipo A y B 
Alternariol (AOH)
Alternariol monometil éter (AME)
Tentoxina (TEN)
Ácido tenuazónico (TeA)
No obstante, estas micotoxinas rara vez alcanzan niveles preocupantes en la avena utilizada en la alimentación animal5,7,19.

Directiva 2003/100/EC de la Comisión de 31 de octubre de 2003 por la que se modifica el anexo I de la Directiva 2002/32/CE del Parlamento Europeo y del Consejo sobre sustancias indeseables en la alimentación animal. Este incluye un límite máximo para la aflatoxina B1 (AFB1) en estos productos20.
Recomendación de la Comisión de 17 de agosto de 2006, sobre la presencia de DON, ZEN, OTA y fumonisinas en productos destinados a la alimentación animal21.
Recomendación de la Comisión de 4 de noviembre de 2013, que modifica la Recomendación 2006/576/CE en lo que respecta a las toxinas T-2 y HT-2 en piensos22.
Recomendación de la Comisión (UE) 2016/1319 de 29 de julio de 2016, que modifica la Recomendación 2006/576/CE en lo que respecta a DON, ZEN y OTA en alimentos para mascotas23.
Reducción del consumo de alimento
Pérdida de peso
Necrosis oral
Hemorragias internas en cerdos y aves
Daño en el tracto gastrointestinal
Es ampliamente reconocido por inducir vómitos y rechazo de alimento en cerdos, lo que provoca una disminución en la ganancia de peso.
Reduce la eficiencia alimentaria y afecta a la respuesta inmunitaria, lo que aumenta la susceptibilidad a infecciones.
Altera la barrera intestinal, facilitando la entrada de patógenos.
Hiperestrogenismo
Infertilidad
Agrandamiento de la vulva
Abortos
Reduce la calidad del semen
Afecta al desarrollo testicular
Leucoencefalomalacia en caballos y edema pulmonar en cerdos.
Daño hepático y renal en diversas especies.
Posibles efectos carcinogénicos y alteraciones metabólicas.
Afectación hepática y renal en peces, donde reducen el crecimiento y el consumo de alimento, alteran la conversión alimenticia y pueden generar lesiones en el cerebro y el páncreas.
Puede provocar alteraciones en el metabolismo celular y reducir la eficiencia alimentaria en animales.
Su impacto en animales es menor en comparación con otras micotoxinas de Alternaria29.
Estas micotoxinas tienen el potencial de afectar el sistema gastrointestinal, reproductivo, la eficiencia en la conversión alimentaria y pueden inducir procesos inflamatorios.
La detección precisa de estos compuestos es un desafío debido a su baja concentración, distribución heterogénea y la presencia de formas conjugadas8,31.
ELISA (Ensayo por inmunoadsorción ligado a enzimas): método ampliamente utilizado debido a su rapidez y facilidad de uso.
Biosensores: incorporan anticuerpos o aptámeros que permiten detectar micotoxinas a través de señales ópticas o electroquímicas.
Dispositivos de flujo lateral: son herramientas de detección rápida y portátil, ideales para el análisis en campo o en condiciones de emergencia.
Cromatografía líquida de alta resolución (HPLC): técnica ampliamente utilizada en la determinación de micotoxinas.
Cromatografía de gases (GC-MS): se utiliza principalmente para micotoxinas volátiles o aquellas que requieren derivatización previa. 
A medida que estas herramientas evolucionen, su integración en sistemas automatizados facilitará un control más eficiente.
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La avena es una materia prima habitual en alimentación animal, pero su susceptibilidad a la contaminación por micotoxinas plantea riesgos sanitarios. Conoce qué compuestos se detectan con mayor frecuencia y qué métodos se utilizan para analizarlos.
Estudios realizados en Rusia, Noruega y Letonia han identificado una gran incidencia de este hongo y de sus micotoxinas en muestras de avena16,17,18.
Dado que estos compuestos tóxicos pueden ocasionar diversos efectos adversos en los animales, a continuación, se detallan las principales micotoxinas de estos géneros y sus consecuencias para la salud animal.
En general, estas micotoxinas comprometen la salud y el rendimiento productivo, y aumentan la mortalidad en animales expuestos25,27.
Es importante considerar los posibles efectos sinérgicos o aditivos que puedan surgir al interactuar con micotoxinas ya reguladas30.
Estas toxinas pueden afectar la calidad del grano y representar un riesgo para la salud del ganado. Por ello, se emplean diversas metodologías analíticas que permiten su identificación y cuantificación con alta sensibilidad y especificidad, garantizando así la seguridad de los piensos1.
Aunque el análisis de micotoxinas de Fusarium y Alternaria en piensos no es obligatorio, su implementación es recomendable debido a su alta frecuencia en la avena y sus efectos negativos en los animales, contribuyendo así a una producción más segura y sostenible. Asimismo, es importante el control de diferentes micotoxinas emergentes que han detectado en la avena en los últimos años para que estos no afecten a la producción animal.



Prevención de micotoxicosis